Cerro Colorado 5240 Torre I, Piso 18

Las Condes, Santiago de Chile.

+56 2 2638 1527

contacto@ga-abogados.cl

Mantente siempre informado.

Blog

COLUMNA: A propósito de los “Smart Contracts”

A mediados de los 90, el criptógrafo, Nick Szabo, concibió por primera vez el concepto de smart contract o “contrato inteligente”. Sin embargo, la infraestructura tecnológica de la época, especialmente la capacidad de los procesadores, hacía inviable su implementación.

Luego, en el año 2008, en el contexto de la crisis subprime, se publicó el paper de Satoshi Nakamoto1, que sienta las bases de la criptomoneda, bitcoin, y la tecnología que la soporta: BlockChain2.

Con el surgimiento de BlockChain, se retomó la noción de “contrato inteligente” concebida por Szabo. El año 2015, el ruso Vitalik Buterin desarrolló una nueva red basada en BlockChaindenominada Ethereum. Esta incorporó un lenguaje bajo códigos computacionales, que permitió programar la ejecución de contratos, alojarlos y replicarlos en el sistema, además de ser supervisados por toda la red de servidores en la cual se va a ejecutar el contrato.

Dado este contexto, cabe preguntarse ¿qué son los smart contracts?

Un “contrato inteligente” es un código escrito en lenguaje de programación informática, que realiza funciones o tareas bajo instrucciones pre-programadas. El código computacional en que se encuentra redactado un smart contract facilita, asegura y hace cumplir un acuerdo entre dos o más partes, cuya ejecución será digital al haber sido registrado en BlockChain y en lenguaje de programación. El código, a su vez, está distribuido y custodiado en los servidores que participan de la red BlockChain, de forma tal que ninguna de las partes, unilateralmente, pueda hacer modificaciones al mismo. Todo cambio solo es posible mediante la aprobación de todos o, al menos, de la mayoría predefinida.

Los smart contracts se ejecutan únicamente si se cumple la condición pre-programada —en inglés se le conoce como sentencias If-Then—.Así, cuando se gatilla una condición pre-programada, no sujeta a ningún tipo de valoración humana, el “contrato inteligente” ejecuta la cláusula contractual correspondiente interactuando con activos reales. Por ejemplo, ejecutando un fideicomiso, asignando bienes, ejecutando garantías, etc.

Entre las principales ventajas de los smart contracts, se considera que permitirían minimizar los riesgos de los contratos tradicionales, toda vez que la orden de ejecución se distribuye en una red BlockChain, y no en una persona o autoridad central. Al eliminar los intermediarios, disminuyen los costos de transacción y su automatización permite una disminución en el tiempo en que se llevan a cabo las transacciones. Además, al reducir la intervención humanase disminuyen los errores por dicho factor.

Si bien en la actualidad aún no es de aplicación masiva, hay casos actuales y potenciales de uso de smart contracts en diversas industrias. En el sector financiero, por ejemplo, se ha visto el atractivo de los smart contracts para programar las transferencias internacionales en forma directa, sin necesidad contar con un tercero que actúe como Autoridad de Confianza.

En la industria aseguradora, se ha visto la posibilidad de programar smart contract para seguros autoejecutables. Por ejemplo, en vehículos equipados con tecnología de internet de las cosas (IoT), permitiría registrar la póliza, echar mano a los registros de manejo y activar de inmediato el seguro en caso de accidente, sin necesidad de acudir a un intermediario o tercero de confianza, como sería el liquidador.

En el ámbito de la salud, se ha visualizado que la implementación de smart contracts permitiría compartir y rastrear datos de los pacientes entre las distintas instituciones de salud que participan en la red. Tal es el caso del registro de la ficha médica de los pacientes, o de las recetas médicas, que se podrían compartir con las farmacias.

En la industria logística, el uso de smart contract permite una trazabilidad en línea y el ahorro de costos por eliminación de intermediarios que cobran por asegurar la transacción.

No obstante sus bondades, los contratos inteligentes presentan importantes desafíos. Al tratarse de una tecnología nueva, no es de aplicación masiva, de manera que son pocos quienes aceptan su uso y, por tanto, su costo es aún alto. Además, habría algunos ámbitos en los que se haría más difícil su adopción, tales como aquellas industrias altamente reguladas que dificultan su implementación.

Por otra parte, el código bajo el cual se encuentran redactados los contratos inteligentes está diseñado para funcionar en forma lineal, por tanto, las situaciones de carácter técnico o cláusulas complejas no permiten la interpretación, creatividad y flexibilidad que facilita el derecho de contratos tradicional.

Dentro de los principales retos que presenta la implementación de los smart contracts, está el buscar una manera de presentarlos en tribunales en caso de generarse alguna controversia. Dado que su redacción es en lenguaje de programación, ¿qué le presento al tribunal? También emergen conflictos de competencia y jurisdicción aplicable, ya que la generación, custodia y/o ejecución de un smart contract se materializa en un código ajeno a las partes, donde pueden concurrir diversas jurisdicciones o en el ciberespacio.

La paradoja del “contrato inteligente” es que tiene poco de “contrato” —ya que más bien se trata de una gestión o ejecución programada de éste— y tiene, además, poco de “inteligente”, ya que al incorporarse en BlockChain, se torna inmutable de manera que no acepta modificaciones, prórrogas y cualquier tipo de cambio en general, acarreando problemas al intentar aplicar instituciones jurídicas propias del derecho de contratos como la resciliación, resolución del contrato, derecho de retracto en materia de consumo, etc.

En definitiva, los contratos inteligentes cumplen, principalmente, la función de optimizar y facilitar la ejecución de acuerdos contractuales en un ecosistema electrónico, dejando su cumplimiento programado bajo códigos informáticos como medios transparentes y digitales de ejecución del mismo.

Este nuevo escenario lleva a repensar la formación de los abogados, especialmente en las escuelas de derecho, debiendo sumar nuevos conocimientos en programación, criptografía y otras ciencias que permitan satisfacer los requerimientos acordes con la revolución tecnológica que estamos viviendo.

1 Nakamoto, Satoshi en: https://bitcoin.org/bitcoin.pdf

2 Sugerimos leer la siguiente columna publicada en este medio en caso de no estar al tanto de la tecnología BlockChainhttp://www.elmercurio.com/legal/noticias/opinion/2017/02/20/seguridad-y-confianza-los-eslabones-de-iblockchaini.aspx

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email